Eliminar Las Avispas Y Abejorros Del Jardín Y El Huerto

Entre las diversas plagas del huerto hay algunas genéricas y potencialmente perjudiciales para la salud humana, a saber, las avispas y los abejorros. El daño que estos insectos crean en el huerto es el desgarro del fruto, ya que buscan los azúcares contenidos en la pulpa, mientras que nosotros, como es sabido, podemos ser picados con molestias y en particular mayores riesgos en los alérgicos.

Los que tienen plantas frutales en el jardín en particular, corren el riesgo de arruinar la posibilidad de vivir pacíficamente en el espacio exterior. Sin embargo, con algunas precauciones, se puede limitar su presencia para poder vivir con ellos sin tener que utilizar pesticidas químicos.

Las avispas y los abejorros son insectos del orden de los himenópteros, a los que también pertenecen las abejas, y como ellos tienen una organización social, aunque menos evolucionada. Sin embargo, es necesario saber reconocer a las abejas y protegerlas, porque son agentes polinizadores muy importantes, útiles tanto para las plantas frutales como para el medio ambiente en general.

Índice de contenido [Ocultar]

  • Reconociendo Avispas y Avispones
  • Anidación y comportamiento
  • Los daños de las avispas en el huerto
  • Reducir la presencia de avispas y avispones

    • Trampas de comida
    • Cebo para avispas y avispones
    • La renovación del cebo
    • Trampas de la Sfera: remedio de verano

Reconocer avispas y avispones

La avispa común y la avispa alemana son las dos especies de avispas más comunes en Europa. Ambos tienen un cuerpo amarillo y negro, con signos que varían entre uno y otro, patas amarillas y dimensiones que en las obreras oscilan entre 12 y 17 mm, mientras que en las reinas alcanzan los 2,5 cm.

Además de la avispa común existe también la ” avispa social ” o avispa que mide 1,25 cm (obrera) y 1,9 cm (reina), tiene dos juegos de alas y alternativamente rayas amarillas y negras. A pesar del color similar, es fácil distinguir las avispas de las abejas porque estas últimas tienen un cuerpo ligeramente más torpe que las primeras y el amarillo de su cuerpo es más oscuro.

El avispón (Vespa crabro) pertenece a la misma familia de avispas pero es mucho más grande y por esta razón también se le llama “avispa gigante”. El cuerpo de la hembra puede alcanzar una longitud de 5 cm, mientras que los machos y las obreras se detienen en 2-2,5 cm.

Anidamiento y comportamiento

Las avispas pueden formar sus nidos en entornos naturales como cables de árboles y arbustos, pero también tienden a aprovechar los entornos domésticos como techos, canalones y diversas cavidades, siempre que sean entornos protegidos con salidas fáciles. Las avispas no producen miel como las abejas y viven alimentándose de la carne de otros insectos y sustancias azucaradas. Cuando perciben una amenaza, estos insectos utilizan su aguijón como arma de defensa picando y emitiendo veneno. A diferencia de las abejas, que se sacrifican para picar y luego atacan como último recurso, las avispas y los abejorros pueden atacar más de una vez.

Muchas personas son alérgicas al veneno de las avispas y avispones, por lo que sus picaduras son potencialmente peligrosas. En presencia de estos insectos, es mejor mantener la calma y evitar agitar los brazos en un intento de alejarlos porque este mismo gesto podría atraer sus picaduras.

Los nidos de avispas son bastante grandes, de forma esférica y capaces de generar 300-500 especímenes y más. Es mejor no acercarse a estos nidos, una vez identificados, porque los abejorros pueden atacar incluso sin amenaza explícita, siendo atraídos por el sudor humano.

El daño de las avispas en el huerto

Los daños que las avispas y los abejorros causan en el huerto están vinculados a su búsqueda de sustancias azucaradas, por lo que comen frutos que se dirigen hacia la maduración, creando laceraciones y exponiéndolos a la putrefacción y a ataques de parásitos secundarios. Hay muchas especies afectadas, especialmente las que producen frutos con alto contenido de azúcar: higos, peras, vides, melocotones y otros.

Reducir la presencia de avispas y avispones

Naturalmente, hay muchos insecticidas capaces de erradicar las poblaciones de estos insectos, pero para no contaminar el medio ambiente y no arriesgarse a matar incluso los insectos útiles, es necesario recurrir a otros métodos más ecológicos. El consejo es centrarse en la prevención de las avispas.

Trampas de comida

Una de las mejores maneras de limitar el desarrollo de las avispas y los abejorros es instalar trampas de comida, como las trampas de grifo. Estas bio-trampas actualizan un antiguo método campesino de trampa de cebo, que consiste en ganchos especiales de plástico amarillo que cuelgan del follaje de las plantas frutales con botellas adjuntas llenas de cebo.

Para que las trampas sean realmente efectivas es muy importante colocarlas al final del invierno, a más tardar al comienzo de la primavera, y no esperar hasta que las plantas ya tengan los frutos que proteger. De hecho, el ser oportuno impide la reproducción de estos insectos y reduce drásticamente el número de reinas en el medio ambiente, y por consiguiente la anidación. Al reducir su tasa de reproducción gracias a esta sincronización, año tras año podemos ver una disminución significativa de sus poblaciones: considerando un número de 300-500 individuos generados por una reina (pero a menudo incluso más) podemos entender lo importante que es evitar que esta reina se reproduzca.

En marzo, cuando los árboles frutales todavía no tienen hojas, el color amarillo de la trampa resalta claramente y atrae a las pocas avispas que ya están en circulación. Colocar las trampas cuando los frutos se están desarrollando ahora en las plantas o incluso cuando están en su madurez no es eficaz porque, aunque muchos abejorros y avispas acaben en las trampas atraídos por el cebo, ya que muchos seguirán alimentándose de los frutos, con un daño considerable.

Califica este artículo

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *